Uno de los objetivos del taller de meditación y creatividad es que descubras tu propia forma de salir al encuentro de la inspiración. Seguro que alguna vez la has sentido y te ha gustado mucho. Es difícil de explicar, así que vamos a buscar ayuda para definirla. Si escribes la palabra en el buscador de Google, la primera definición que aparece es la de Oxford languages «acción de introducir aire u otra sustancia gaseosa en los pulmones»… No nos referimos a esa inspiración, así que vamos a la siguiente definición: «estímulo o lucidez repentina que siente una persona y que favorece la creatividad, la búsqueda de soluciones a un problema, la concepción de ideas que permiten emprender un proyecto, etc., especialmente la que siente el artista y que impulsa la creación de obras de arte».  La RAE nos deja también varias acepciones de la palabra inspiración. Por una parte «acción y efecto de inspirarse». Avanzamos a las siguientes definiciones y enseguida aparece una nueva acepción en la línea de Oxford languages pero más breve «estímulo que ayuda la labor creadora en el arte o la ciencia». Pero vamos a detenernos en una fascinante definición: «ilustración o movimiento sobrenatural que Dios comunica a la criatura».

Sin recurrir al diccionario ya sabíamos que la inspiración es algo bastante misterioso, y ante lo enigmático todas las culturas tienen en común la invocación a los dioses… Y es ahora cuando hace su aparición Sarasvati( सरस्वती). Encontramos la transcripción de su nombre como Sarasvati o Saraswati. La transcripción fonética sería algo así como /sarasuatii/.

Vencer a un demonio…

La primera mención la encontramos en Los Vedas, textos sagrados de la India; Se calcula que el primero de ellos, el Rig-veda, data del segundo milenio antes de Cristo entre el año 1700 a.C y el 1100 a.C.  El Rig-veda menciona el río Sarasvati y a la diosa que toma su nombre. En este primer texto, transmitido por la tradición oral, se cuenta que por medio del dios Indra, Sarasvati venció al gigantesco Vritrasura, un demonio de fuerza descomunal que se tragaba las armas divinas con las que los semidioses lo atacaban. Vritrasura acumulaba las aguas del mundo y representaba la sequía, la oscuridad y el caos. Tras su primera hazaña, Sarasvati aparece en textos posteriores con una importancia creciente, en un lugar de honor junto a Brahma, en algunos casos como su esposa y también— a veces al mismo tiempo— como su hija. Se considera madre de los Vedas por ser ella quien dotó a Brahma de conocimiento sagrado. Es por ello la diosa del conocimiento. También inspira la palabra, las artes y la música.

…Y navegar sobre un cisne

Sarasvati simboliza la inspiración, la sabiduría de nuestro subconsciente y el discernimiento entre las falsas creencias y la verdad. Su imagen refleja estos atributos; los cuatro brazos representan cuatro aspectos de la mente: Buddhi —el intelecto—, Citta —la creatividad—, Manas —la mente y los sentidos—, y Ahamkara —la conciencia de uno mismo. Con dos de sus brazos toca la veena o vina, un instrumento de cuatro cuerdas. Con las dos manos restantes sujeta los Vedas y una mala, collar de meditación que representa el enfoque de la mente. Sarasvati viste de blanco y se sienta sobre un loto también blanco simbolizando la pureza, la luz y la trascendencia. Su vehículo es un cisne o un pavo real, metáfora del discernimiento entre lo exterior y accesorio y lo esencial.

Al nombre de Sarasvati se le atribuye un primer significado etimológico relacionado con el agua: Saras, agua, fluir y vati, la que posee. El nombre nos lleva a lo que fluye y con ello simbólicamente a la purificación. Por otra parte Sara puede traducirse como habla, de modo que podríamos decir que Sarasvati  es «la que posee el habla».

Lo esencial y el arte

Uno de los significados que he encontrado en mi búsqueda es muy revelador sobre nuestro trabajo con la creatividad. Sāra se traduce también como esencia y sva como Ser;  Sarasvati sería «la que ayuda a realizar la esencia del yo». Las experiencias, los miedos, el amor, las ilusiones y desilusiones son parte de nosotros; y más allá hay algo que somos pese a los avatares del exterior. En nuestras experiencias y la huella que dejan en nosotros hay una verdad que necesitamos revelar, procesar y compartir. También la hay en esa esencia que nació ahí y sigue ahí, la que permanece pase lo que pase, la que nos define. Con las historias que contamos, con la escritura y con el arte buscamos la manera de acceder a una y otra; incluso cuando se trata de palabras, expresar lo que somos nos lleva más allá de las palabras mismas.

Como decíamos al principio, la inspiración es bastante enigmática. Si quieres una ayuda en esto de buscar tu esencia creativa y tienes buena disposición para el canto, Sarasvati puede ayudarte; por eso se merece que le dediques este mantra:

Om aim saraswatyai namaha om.