En esta sesión Manuel de Mena nos hablará sobre la imaginación y cómo devolverle el lugar que le corresponde con la práctica de la meditación. Como en todo, en esto de “inventar” hemos adoptado patrones; la meditación nos ayuda a liberarnos de nuestras ideas preconcebidas sobre imaginar y de las formas habituales de hacerlo que adoptamos sin ser conscientes.
Algo parecido ocurre con nuestras emociones. A lo largo de todo el taller trabajamos exhaustivamente con el reconocimiento y la aceptación de nuestras auténticas emociones, de cómo crear espacio a través del cuerpo para que encuentren su lugar, más allá de las trampas de la mente.
Aplicaremos el ejercicio de conexiones imposibles para la imaginación y para las emociones. Volvemos a trabajar con las visualizaciones de la primera sesión y avanzamos creando nuevas realidades, conexiones imposibles que ahora se convierten en posibles. Es una técnica que nos devuelve lo que es nuestro pero habíamos perdido: la libertad para relacionar unas cosas con otras. Las conexiones imposibles en el trabajo con las emociones, igual que en el terreno de la imaginación es una apertura de puertas; por medio de la expresión plástica y el texto libre conectamos con una forma nueva de utilizar el motor de la emoción. Es una sesión llena de energía y sorpresas.
También es una sesión llena de regalos. En ella, elegimos una de nuestras creaciones del taller para ponerla en común.

